Mujeres, pandemia y miles de ollas populares

Mujeres, pandemia y miles de ollas populares

No me gusta romantizar el trabajo incansable que con mucho esfuerzo millones de mujeres en latinoamerica realizaron para sostener las comidas de otros millones de niños en los barrios populares y el campo.
No me gusta romantizarlo porque este trabajo siempre es invisibilizado, porque aunque no lo reconozcan las mujeres no paramos de trabajar, en la casa con les hijes trabajo que nunca para, en el trabajo afuera de las casas o el trabajo rural y ahora se le suma la olla popular. Las mujeres siempre de una manera u otra nos ponemos en la primera linea cuando las cosas se complican y esta vez millones en nuestro país lo hicieron en medio de una emergencia sanitaria mundial, en un contexto de aislamiento obligatorio las mujeres de los movimientos sociales se juntaron y cocinaron miles de ollas populares, les garantizaron el plato a otres millones de niñes.
Algunas dejaron la vida con esto, como Ramona Medina la referenta de La Garganta Poderosa que falleció por Covid 19 en la Villa 31 había denunciado públicamente apenas unas semanas antes la falta de agua en el asentamiento más populoso de la ciudad de Buenos Aires. Como modo de protesta, como el grito poderoso que ella tanto visibilizó, nos dejó la "Ley Ramona" que es una asignación de $5000 que dura mientras sigamos en emergencia sanitaria por el Covid-19. Es un acierto brindar apoyo económico a estas trabajadoras desocupadas.
En el país se calcula que hay 10000 comedores, es una aproximación de las organizaciones sociales seguramente son mas, porque los comedores en las zonas mas pobres de la Argentina, donde late la emergencia alimentaria no paran de aparecer. Pero esto también expresa un numero aproximado de casi 100000 mujeres pobres que trabajan en esas ollas invizibilazas, explotadas y no reconocidas y que amortiguan el hambre de la crisis económica que el país atraviesa y descarga sobre las espaldas de los que menos tienen y por supuesto en las espaldas de las mujeres.
Estas mujeres populares no solo pararon las ollas, también estuvieron en la primera linea de producción de elementos esenciales sanitarios como las mujeres de la economía popular organizadas dentro del sector textil realizando barbijos, camisolines etc.
El surgimiento de la economía popular fue una de las conquistas mas importantes que tuvimos las mujeres en relación al trabajo y la independencia económica. Es importante remarcar que la dependencia económica de las mujeres en los sectores empobrecidos de la Argentina es uno de los tantos causales que no permite salir a las victimas de los círculos de violencia de género que como vemos todos días en las noticias terminan en femicidios. El trabajo dentro de la economía popular es enorgullecedor, ver como miles de mujeres se organizan dentro de los movimientos sociales y le hacen frente a las situaciones mas graves y urgentes que vive el país como lo es el hambre, la desocupación, la violencia de género, la pobreza. Esto es el feminismo popular en su máxima expresión.
La vida de las mujeres en las villas, en los sectores pobres del campo, donde no existe una autonomía económica o un lugar donde vivir hace que todo cueste el triple y mas allá de los salarios sociales o programas sociales que existen todavía hay una deuda enorme, es necesario que los feminismo lo tomen, que el feminismo popular este en sus agendas, que discutamos en las asambleas el rol de las mujeres en los sectores populares en los lugares donde vivimos, que se camine el barrio que se organicen asambleas en las plazas de los barrios mas pobres, el feminismo también es villero, rural y popular. Las demandas del feminismo representan también las demandas de los feminismos populares, vivimos en un país muy desigual, el feminismo tiene que estar preocupado por esa situación, sobre todo porque sabemos que las mujeres somos las pobres entre las pobres.
¡Tierra, Techo y Trabajo para todas!