LA EXPLOTACIÓN DE LAS MUJERES RURALES EN SAN JUAN (TRABAJAR EN EL AJO)

LA EXPLOTACIÓN DE LAS MUJERES RURALES EN SAN JUAN (TRABAJAR EN EL AJO)


Maria es una de las tantas trabajadoras rurales que padecen la explotación laboral, por parte de los grandes productores de la provincia.
Las mujeres trabajdoras rurales mas allá de sufrir explotación laboral, también están a cargo de las tareas domésticas, de cuidados que, de acuerdo con la división sexual del trabajo prevalenciente, recaen mayoritariamente en las mujeres. En el caso de Maria su labor domestico recae 100% sobre ella debido a la discapacidad de su marido siendo así el unico sostén económico y domestico.
Maria trabaja la temporada del ajo en el Departamento de Calingasta, (no es un dato menor que el cultivo del ajo es una de las actividades agroindustriales más importantes en San Juan, teniendo ingresos para los productores de unos U$S 0,80 a 1 por kilogramo de ajo seco), pero estos números solo son festejables para los productores y no para las y los trabajadores de la tierra, quienes en este caso ganan $70 cada 100 metros de bordo en la cosecha, teniendo que realizar así, 15 bordos para ganar al día $1400 con jornadas completas.
Estas y estos trabajadores ademas de cumplir con las jornadas extensas, son trabajadores precarizados, flexibilizados no solo en cuestiones salariales, si no también en cuestiones ambientales donde un día completo de trabajo ni siquiera cuentan con alimentos para afrontar la pesada jornada, ni tampoco con seguro que cubran accidentes laborales.
Las problemáticas de las mujeres rurales son realmente graves y realmente preocupantes donde atraviesan no solo explotación laboral, domestica si no ademas en muchos casos violencia sexual, género y económica.
Aun así, queda mucho camino por recorrer para alcanzar la igualdad de oportunidades en la agricultura y en el medio rural. Es necesario luchar para crear o mantener condiciones favorables que permitan a las mujeres quedarse en este sector laboral o, al menos, vivir sin ser explotadas por el simple hecho de ser mujeres.