SEDIENTOS DE MÚSICA: LA DEMOCRACIA DE LOS NÓMADES.

SEDIENTOS DE MÚSICA: LA DEMOCRACIA DE LOS NÓMADES.
SEDIENTOS DE MÚSICA: LA DEMOCRACIA DE LOS NÓMADES.
SEDIENTOS DE MÚSICA: LA DEMOCRACIA DE LOS NÓMADES.

Por Kevin Dirienso Poter - @kevindpoter

Una banda que nació de los escombros de una que no termino de explotar. Energía desbordante en cada show, en cada ensayo y muchísimo estilo hacen de La Democracia de los Nómades una agrupación muy difícil de catalogar a nivel musical. Ni rap, ni rock, ni funk, ni nada sino tal vez, todo al mismo tiempo. Una banda para poguear, para mover el cuello y para patear parlantes al pasar. Una agrupación para ver en vivo, para disfrutar y para prestarle atención, porque así como te hacen divertir te hacen abrir los ojos en cuestiones de importancia mayor. 

Oriundos de la Zona Sur de la Provincia de Buenos Aires, más precisamente entre Solano y Quilmes, estos locos conectaron para cambiarle la cara a un proyecto que ya tenía años, material y un lindo bagaje de shows que trasmutó, con algunos cambios tanto en su formación como también en su esencia artística. Dominados por el ímpetu de la pasión y de quienes aman lo que hacen, estos desfachatados hacen lo que saben hacer de una manera totalmente autogestiva, algo que realmente enamora a cualquier oyente que sabe apreciar el valor de lo underground. La esencia está ahí y son de esas bandas que no pretende cambiar nunca.

Siete personas vibrando de la misma manera, con ideas distintas y bagajes musicales variados hacen de La Democracia una banda fluctuante y que merece la atención. Voz, guitarras, batería, saxo, scratchs, bajo y trombón en escena para deslumbrarte y sin dudas hacerte mover. Con mucho material encima pero solo un disco, DDN tiene en su ADN una sola certeza: nunca morir en el intento.

Son 5 años de música como banda pero muchos más como amantes del cuarto arte que hacen que este tren llamado La Democracia de los Nómades nunca deje de avanzar. Como toda banda con serias aspiraciones arrancaron de a poco y según cuentan “fuimos mutando”. Sin la presión de ser “profesionales” estos grandes músicos tienden a proyectarse y a crecer a cada paso. “A lo largo del tiempo fuimos cambiando la manera de componer. Antes era más básica  lo hacíamos sobre letra y acordes con la guitarra y se armaba alrededor de esa estructura. El rap hizo que cambie el método y primero componíamos la música y luego la letra. Ahora con la pandemia usamos todas las maneras que conocemos siempre y cuando genere el clímax adecuado para que la letra y la música compuesta nos lleven casi casi al mismo lugar” Estas declaraciones de su frontman “Polo” marcan a las claras es ADN de esta banda.

Su debut discográfico data del año 2019 cuando promediando agosto dieron a conocer “1990”. El disco cuenta con 7 canciones todas con una impronta muy diferente y que van variando en estilos a lo largo del trabajo. Hay rock, un poco de punk, rap, funk y una símil balada que suena a Oasis pero con vientos que detona todo y termina de ponerle la frutilla al postre. Tan solo hay que observar al detalle el arte de tapa para entender porque La Democracia de los Nómades suena a todo un poco y a la vez únicamente a La Democracia. Un crisol de géneros, figuras culturales y demás hacen de la tapa una muestra de ese ADN. Desde los Rolling Stones, pasando por The Cure, un poco de Molotov, algo de los Bestie Boys, Hendrix, Run DMC y muchísimas muestras más de referencias no solo musicales hablan por si solas. Si ves el arte de tapa del álbum y después lo escuchas entendes todo. Si lo haces al revés entendes todo igual.

Con 1990 en los hombros, la banda siguió girando, tocando y mostrando su material en diversos shows, programas, etc. Pero como toda la humanidad, la pandemia hizo lo suyo. 1990 es un disco fácil de digerir y que te invita a prestarle atención a una banda que es, a priori, distinta. Pero no todo quedó ahí y La Democracia aprovecho el aislamiento para seguir laburando en pos de esa constante necesidad de mutación. Así, en plena cuarentena llego su segundo material discográfico, en este caso no es un disco en sí mismo, sino un EP de tres canciones llamado “#quedateencasa”. El material fue completamente laburado en pandemia, con todas las adversidades que eso pueda reflejar en el producto final, sin embargo, se trata de un material consistente y completamente diferente a “1990” algo que demuestra lo inquietos que resultan los integrantes de esta gran agrupación made in Solano.

La Democracia de los Nómades es una agrupación interesante y llena de aristas artísticas. Una banda numerosa tanto en integrantes como en energía. Su música refleja una constante búsqueda del tesoro que aún no llega y esperemos no llegue para seguir disfrutando esos viajes interminables de pruebas y errores que los hacen bastante únicos en su especie.

Con un disco y medio en su haber, estos inadaptados de zona Sur te llenan los tímpanos de un multicolor estilo con muchísimos vaivenes sonoros. Como dije al principio es imposible definirlos o etiquetarlos y creo que ahí esta ese ingrediente secreto de los DDN. Es una democracia musical que impacta en la sonoridad de la banda que no es ni rock, ni pop, ni rap, ni funk. Ellos suenan a lo que son: un conglomerado de esencias y sabores para disfrutar sin necesidad de saber ni entender las razones. Simplemente prestándote a volar con sus riffs pesados, sus vientos violentos y sus letras llenas de tintes ironicos, reales, crudos y volados.

 

Fotos: @fotogramatts