LOS CIMIENTOS SON FUNDAMENTALES.

LOS CIMIENTOS SON FUNDAMENTALES.

Por Kevin Dirienso Poter - @kevindpoter

El 2020 fue un año raro pero de una importancia crucial para la cultura hip hop argenta. Es que más allá de los tracks, discos y de los acontecimientos normales de progreso, fue el año, donde gracias al magnifico aporte de Juan Data y Martin Biaggini, la vieja escuela, los pioneros en todo esto, tuvieron su recompensa. Tarde, pero de un modo certero, les llego el merecido reconocimiento y quieran verlo o no, es energía vital para la escena local.

Con sus respectivos libros, tanto Juan como Martín, le dieron visibilidad a esas personalidades que vaya a saber porque se encontraban opacadas por lxs más jóvenes que en la comodidad de las redes encontraron una repercusión nunca antes experimentada. Sigan ligados a la cultura o no, todxs lxs personajes que abrieron el juego y se arriesgaron cuando nadie lo hacia necesitaban un lugar desde donde expresar lo vivido. Que sería de la cultura nacional sin esos que se pelaron el lomo cuando esto era pura y exclusivamente por amor al arte... a la cultura. Eso es lo que puso sobre la mesa este 2020 y que en lo que a mi respecta, este 2021 más aún. Una vieja escuela que, por razones que desconozco, siempre se encontró reacia o que no obtenía las formas de compartir su sabiduría. Algo que sin dudas, alteró de cierta manera el crecimiento colectivo del Hip Hop. Una generación fragmentada por el ego y la falta de estructuras que hubiesen ayudado muchísimo a que la historia sea otra. Pero la historia fue la que es y ya es tarde para lamentos. Sin importar nada de lo expresado, la vieja escuela tiene su reconocimiento en estos dos materiales que a partir de ahora son de culto para todos los amantes del Hip Hop.

El 2020 dejo muchísima tela para cortar y sin importar el club de fans que generan estas notas, esta bueno que alguien diga las cosas como son. La historia hubiera sido otra si esa unión no quedaba solo en simples letras y las acciones las hubiesen acompañado. Contados con los dedos de la mano son los artistas (si es que realmente los hay) de nuestro país que se compraron una casa y un auto haciendo rap. Entonces... ¿Cuál era la historia? nadie a ciencia cierta puede saberlo más allá de sus protagonistas y sus diferencias, que no solo son artísticas. Juntar a esa vieja escuela es una tarea sin sentido, porque ni hoy, lejos de esa fama, son (no todxs) capaces de laburar en pos de un bien común y lo mal que esto le hace a la cultura.

Son esos mismos los que miran con recelo el laburo de lxs pibxs que no se casaron con nadie y se acompañaron en todo momento. Los que critican a los que hacen desde la comodidad de su "trayectoria", porque a fin de cuentas, parece que hacer algo en el mundo Hip Hop, es motivo para recibir criticas, alguna de ellas absurdas y divertidas. El Auelo lo dice en una de sus letras... "estar es mucho más que ocupar un lugar" y son muy pocos los que aún hoy están y trabajan en pos de un amor sin especulaciones, sin condiciones, sin esperar nada a cambio.

 

Nunca es tarde para bajar el ego y el orgullo. Nunca jamás es tarde para parar la pelota y cambiar de frente, limpiando la jugada. La cultura nacional necesita de la "sabiduría" de los pioneros y las generaciones venideras piden a gritos materiales como "Rap de Acá" (M. Biaggini) y "La Evolución del Flow" (J. Data) para no caer en una mediocridad rara y para nada merecida después de tantos años.

Celebro y espero desde mi humilde lugar que este nuevo auge de los que arrancaron con todo esto en nuestro país sea el puntapié para un mejor presente, donde el Hip Hop tenga un verdadero status dentro de nuestro país. Donde la moda que se generó a raíz de las batallas de freestyle sean solo la puerta de entrada a un mundo enorme, que por diversas razones, no es apreciado como tal. El Hip Hop tiene muchísimo para dar y somos nosotros quienes debemos generar esas estructuras para que, en pos de un crecimiento colectivo, se pueda llegar a todos los rincones de Argentina compartiendo la cultura.