ANTES DE IRSE: CONTROLE SU VUELTO.

ANTES DE IRSE: CONTROLE SU VUELTO.

Por Kevin Dirienso Poter - @kevindpoter

Les voy a revelar algo y aunque suene bastante a sincericidio, hacía semanas que no podía escribir. El chakra de mi creatividad estaba bloqueado, mi energía estaba puesta en otros temas y mi voracidad en el teclado no venía sucediendo. Tal vez cuando tenía tiempo de escribir, el documento en blanco y la maldita barra parpadeante no se movía ni un centímetro. Pero hoy es otra historia y pese a que en nuestro país suceden cosas (alguna de ellas completamente insólitas) todos los días, decidí, llamado por mi sed de periodista justiciero, ponerme a escribir.

Hoy es domingo, ayer, de la mano del mejor del mundo, nuestra selección se metió de lleno en las semifinales de una copa América rara e inexplicable. Mañana, vuelve #defrentehiphop y pese a tener la nota lista, editada y programada, el cambio editorial fue rápido y sin pensarlo me encuentro ahora escribiendo la nota que verán antes que la que ya estaba lista (sí, yo soy de esos).

La semana pasada “Cristina Kirchner” y “L-Gante” (ahora “Elegant”) fueron completa tendencia en eso que en Argentina es costumbre: “Hacer política de las movidas juveniles”. Vivimos en un mundo tan estupidizado que en cuestión de segundos, al mencionar al ¿artista? a modo de fervor nac&pop, la ex máxima mandataria y actual vicepresidenta, transformó a L-Gante en rapero. Nadie, absolutamente nadie, ni las personas ni los periodistas, ni los más grandes medios de comunicación, se tomaron 2 minutos para ver quién era este pibe, de donde venía y lo que es más chequeable aún, ¿Cuál es su estilo y su mensaje?.

Según Cris, alentada (seguramente) por sus asesores, que como aves de rapiña van analizando el panorama para pasarle la data a la jefa, L-Gante es un caso para promulgar y compartir, para tomar como ejemplo por la simple razón de que grabó una canción (hoy re popular) con una compu del plan de su gestión llamado “conectar igualdad” y un “microfonito de $1.000”. ¿Sabe usted señora cuántxs pibxs han grabado temas, han ensayado coreografías, han pintado cuadros, etc, etc. con escasos recursos tecnológicos y/o monetarios? Seguramente no tiene ni idea y si la tiene, no vale la pena compartirlo, porque claro, “Elegant” que hasta hace 2 minutos y medio no era nadie, hoy se convierte en esta estampita para obtener la simpatía juvenil que en su arrastre atrae votos que son las garras del poder inmune que tienen nuestros nefastos políticos. La gente como marabunta dominable cree ese mensaje, aplaude y toma en serio las palabras de alguien que créanme no tiene idea de quien mierda es L-Gante, a las claras esta que ni el nombre sabe.

La romantización de la pobreza y de la falta de oportunidades es peligrosa en un país dónde es más normal no llegar a fin de mes que tener una vida estable. Para peor, a las horas de un discurso que se convirtió en viral, no por el contenido sino por lo bizarro de su mensaje, el propio Rktero (¿?) dejó en claro que la famosa compu del gobierno no se la dieron en el cole sino que la compro o la cambio por un celular, algo que en la normal moralidad estaba prohibido. Tal como lo está comprar las leches que vienen en los bolsones de comida y la lista continúa.

El fin de esta nota es comprender lo poco que les importa lo que sucede a los de arriba, solo buscan las oportunidades para seguir agarrados a esos puestos que los hacen omnipotentes. Pero también está en hacer visible lo nulamente informados que están los medios de comunicación que escucharon decir a Cris que “Elegant” es un rapero para no chequearlo y darlo por sentado. La cultura Hip Hop no es ajena a la política, de hecho, el rap es político y su connotación social está por delante de varios factores que lo componen. Pero si hay algo que el rap no es, (y la cultura Hip Hop menos) es ser servil al poder de turno. Usar la cultura nacional como un trampolín es algo que, al menos yo, no tolero ni un poco.

De repente, ahora el rap es visible y consumido, pero lo que es visible y compartido no es rap. Entonces ¿En qué quedamos? Hoy (domingo 4 de julio) cuando escribo esto, un enorme portal de noticias online, sube una nota titulada “La fascinante fábula de L-Gante, Cristina Kirchner, el rap y las computadoras gratuitas”, una absoluta estupidez. L Gante de rapero no tiene nada y hasta el mismo lo dice, pero parece no importarle a nadie. En los 90’ la cumbia vivía su era dorada y todo lo que acontecía por allí era masivo, eso mismo sucede hoy con el rap pero queridos amigxs, lo que te dicen que es rap, no es rap.

Durante su discurso, la ex presidenta, mencionó a Wos, a Trueno y a un montón de otros jóvenes que vieron en las nuevas tecnologías y la música por streaming su lugar y al día de hoy le sacan provecho haciendo la música que les gusta sin ningún tipo de contrato discográfico algo que me parece absolutamente descomunal y que festejo muchísimo. Cuantos grandes discos han sido cajoneados por las multinacionales que manejaban a destajo las carreras de los artistas. Antes sin un contrato no eras nadie, los artistas talentosos o no, dependían de Sony, BMG, Universal, Warner, etc. para cantarle al mundo sus canciones; hoy la tortilla se dio vuelta y aquellos cuervos de traje y corbata nada son sin los artistas. Aplaudo (y de pie), me saco el sombrero con lxs pibxs que no se casaron con una disquera y siguen (como Trueno) haciendo música de forma independiente y laburando con los de siempre, los amigos, los del barrio y los que siempre apostaron por su música.

Volviendo a la trama central de todo esto, es preocupante para alguien como yo, que nadie pueda ver el bosque en todo esto. ¿Saben cuántos pibes de barrio han grabado, producido o filmado material con escasos recursos sin un culo en un video clip o una rima fácil? ¿Son conscientes de la cantidad de artistas que hay regados a lo largo y ancho de nuestro hermoso país con algo para decir, para que sea escuchado y para qué en algún momento alguien con poder diga ante millones que son un ejemplo?

Pueden llamarme hater, ignorante, dinosaurio, etc. Pueden decir de mi lo que quieran, pero siempre hay que ver más allá de lo que nos muestran y de ese aplauso fácil que solemos tener. El rap es mucho más rico, sabio y profundo a pesar de lo que aquellxs que no entienden de que va la mano te quieren hacer creer.

Para terminar creo importante afirmar por mi conocimiento en la causa que hay miles de pibxs esperando una oportunidad y que si bien es cierto que los números de L-Gante lo hacen hoy un artista popular, no tenemos que ser tan necios para creer que el discurso de la ex presi no tiene ningún interés detrás. Podemos o no estar de acuerdo, de eso se trata, pero créanme que el rap es rap acá y en China. Ojo con lo que compran, cuidado con lo que les venden. Siempre, siempre como diría mamá o papá, controlen el vuelto.